Un nuevo incendio forestal en Francia ha obligado a la evacuación de 8.800 personas «de manera preventiva» del pueblo de Claouey, en las cercanías de Burdeos, anunciaron este jueves las autoridades francesas.
«Las condiciones siguen siendo desfavorables, con un viento mal orientado», declaró durante una rueda de prensa la prefecta de Gironda y Nueva Aquitania, Sophie Brocas, quien aclaró que, de momento, no se han registrado ni heridos no fallecidos.
Un total de 700 bomberos continúan luchando contra «este virulento incendio», añadió la alta funcionaria.
Dos aviones Canadair, dos Air Tractor (avión agrícola que se puede adaptar contra los incendios), un avión Dash y un Charlie 33 encargado de las labores de reconocimiento están desplegados en la zona.
También hay medios terrestres, entre ellos 138 vehículos especializados en incendios forestales y 20 vehículos bomba desplegados específicamente para la defensa y protección de las viviendas.
Hace un par de días, también en las cercanías de Burdeos, dos bomberos-zapadores fallecieron mientras luchaban contra las llamas cerca del aeropuerto Burdeos-Mérignac.
A comienzos de julio, falleció otro bombero, en un fuego en un pueblo de los Alpes, elevando el saldo dentro de este colectivo a tres muertos, desde el inicio de la época estival.
El Gobierno francés cifró en unas 44.000 hectáreas la superficie calcinada desde principios de año, una cifra muy superior a la de 2025 en el mismo periodo, debido a las altas temperaturas de los dos últimos meses (tres olas de calor, una de ellas inédita por su virulencia) y la sequedad de los suelos.
Hasta el momento, han sido arrestadas 128 personas sospechosas de estar implicadas en los incendios forestales. Algunos de ellos han afectado a zonas protegidas como la del bosque de Fontainebleau.
Con información de EFE




