La Federación Venezolana de Maestros (FVM) lanzó una dura advertencia al Ministerio de Educación ante el anuncio de reanudar las clases a partir del 6 de julio en las zonas no afectadas por los terremotos.
El gremio calificó como «una irresponsabilidad» retomar las actividades educativas en espacios que no cuenten con una certificación formal de habitabilidad emitida por ingenieros, técnicos y organismos de protección civil.
En un comunicado difundido este fin de semana, la organización advirtió que cualquier contingencia en un centro educativo en pleno funcionamiento sin las debidas inspecciones estructurales dejará responsabilidades legales, civiles y penales directas sobre el Ministro de Educación y las autoridades que forzaron el regreso a las aulas.
El pasado viernes, un área de salones de un colegio en Caracas colapsó sin dejar víctimas fatales, pero la estructura derrumbada cayó sobre varias viviendas construidas debajo del barranco donde está ubicada la institución, dejando al menos un herido.
Este incidente, ocurrido días después de los sismos, evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura escolar y encendió todas las alarmas entre los docentes, que temen que otros planteles puedan presentar daños estructurales no detectados a simple vista.
El Ministerio de Educación anunció que las clases se retomarán a partir del 6 de julio en las zonas no afectadas, mientras se mantendrán suspendidas en los sectores golpeados por los sismos. Además, ordenó incorporar la gestión de riesgos como un tema de estudio en el currículo escolar.
Sin embargo, la FVM expresó que la respuesta del Estado «no puede limitarse a un reajuste técnico y administrativo del calendario escolar». El gremio sostiene que «la crisis actual trasciende los cierres de actas y las planificaciones de aula, es un problema de seguridad nacional y de preservación de la vida».
Los maestros exigen que antes de cualquier reinicio de actividades, cada plantel educativo debe ser evaluado estructuralmente por expertos. También demandan un plan de contingencia integral que contemple la posible evacuación de estudiantes ante réplicas o nuevos movimientos telúricos.
Con información de Sumarium




