El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, aseguró este viernes que su país no tolerará «ninguna tentativa de injerencia extranjera en su debate democrático», y en particular en las elecciones, a ocho meses de las presidenciales.
En un mensaje en su cuenta de X, Barrot justificó esa posición rotunda con el argumento de que los procesos electorales «son propiedad exclusiva e inviolable de los ciudadanos franceses».
El mensaje del ministro respondía a otro crítico del candidato al Elíseo de La Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, en el que el líder de la izquierda radical le instaba a «llamar al orden a los diversos supremacistas en lugar de pedir payasadas a nuestras embajadas».
Mélenchon había salido el jueves en defensa de otra candidata presidencial, la ecologista Marine Tondelier, en su particular rifirrafe con el magnate propietario de X, Elon Musk.
En concreto, denunció que «la presidencial francesa sea barra libre para todos los manipuladores del mundo» y prometió que, si llega al poder, restablecerá «el respeto que hay que tener a nuestro país y a su democracia cuando llegue el momento».
Barrot reprochó al líder de LFI que mezclara «churras y merinas» en su comentario y puntualizó que el hecho de que un responsable político extranjero manifieste una preferencia o un rechazo de la línea de tal o cual en otro país «no constituye un acto de manipulación del debate público».
«Con lo que tenemos que ser intratables -puntualizó- es con las tentativas de falsificación de nuestro debate democrático a través de la promoción falsificada, coordinada y organizada de mensajes en línea pensados y construidos desde el extranjero para deformar el espacio de información e influir en las elecciones».
Una estrategia que, según su análisis, lo que busca es «hacer desaparecer el modelo democrático liberal» y debilitar Francia y la Unión Europea.
En el fondo de todo esto está el choque entre Tondelier, que se pronunció el miércoles por la prohibición durante la campaña para las presidenciales del 18 de abril y del 2 de mayo de 2027 de plataformas como X que, a su juicio, con su comportamiento laxista, con las falsificaciones y las informaciones falsas, tienen un impacto «estructural» en la desinformación.
También la investigación abierta el jueves por la Fiscalía de París sobre las sospechas de injerencia rusa contra el eurodiputado socialdemócrata Raphaël Glucksmann, próximo al Partido Socialista, que aspira a ser candidato al Elíseo.
El grupo Storm-1516, que se vincula al servicio de inteligencia militar ruso GRU y al que acusa Glucksmann, ya había dirigido en julio otra campaña contra el también posible candidato presidencial Édouard Philippe, que fue primer ministro entre mayo de 2017 y julio de 2020, mediante informaciones falsas difundidas en redes sociales sobre su estado de salud.
También se ha revelado otra operación de desestabilización política dirigida contra Gabriel Attal, otro pretendiente a la presidencia y también ex primer ministro del actual jefe del Estado, Emmanuel Macron.
Con información de EFE




