Un equipo de astrónomos aseguró este martes haber encontrado la evidencia más sólida hasta la fecha de que algunos planetas fuera del sistema solar pueden ser magnéticos, tras medir la velocidad del viento en siete exoplanetas muy calientes y similares a Júpiter.
Según informó el Observatorio Austral Europeo (ESO) en un comunicado, los astrónomos utilizaron el Telescopio Muy Grande (VLT, en inglés) del Observatorio Austral y el Telescopio Gemini North para las mediciones.
«Las observaciones revelaron que los vientos en estos planetas probablemente están gobernados por campos magnéticos, proporcionando la primera medición robusta del magnetismo en planetas fuera del sistema solar», señaló la ESO en un comunicado.
Los campos magnéticos también están presentes en otros planetas del sistema solar, como Júpiter y Saturno, pero durante los últimos 15 años, «nadie ha logrado medir directamente la intensidad de los campos magnéticos de los exoplanetas hasta ahora», afirma la institución con sede en Alemania.
El equipo de astrónomos no se propuso medir el campo magnético, sino los vientos.
En concreto, midió la velocidad del viento en siete exoplanetas que orbitan diferentes estrellas. Se trataba de gigantes gaseosos como Júpiter, pero cada uno acoplado por marea con su estrella anfitriona y muy cerca de ella.
Estos planetas siempre mantienen una cara hacia la estrella, resultando en un lado diurno abrasador y un lado nocturno helado.
Esta diferencia de temperatura crea un clima con vientos extremadamente fuertes.
Las velocidades del viento en la muestra de los astrónomos oscilaban entre unos 7.200 kilómetros por hora y más de 25.000 kilómetros por hora.
En comparación, los vientos más rápidos medidos en Júpiter alcanzan velocidades de alrededor de 1.500 kilómetros por hora.
Al principio el equipo se propuso comprobar si los vientos atmosféricos se comportaban igual en todos los planetas calientes, pero cuando observó cómo variaban las velocidades del viento con la temperatura del planeta, vieron emerger un patrón «muy intrigante»: cuanto más caliente es el planeta, más lento es el viento.
«Esto es totalmente contraintuitivo porque todo lo demás es igual, los planetas calientes tienen más energía para acelerar los vientos. Debe ocurrir algo que ralentice la velocidad del viento para los objetos más calientes», afirmó Vivien Parmentier, coautor del estudio publicado en Nature Astronomy y profesor del Laboratorio Lagrange.
El equipo concluyó que la explicación más consistente era la presencia de campos magnéticos a nivel planetario, ya que estos campos pueden actuar como freno, ralentizando el movimiento de partículas cargadas en la atmósfera.
Los astrónomos descubrieron que eran comparables en intensidad a los encontrados en el sistema solar: aproximadamente cuatro veces más fuertes que Saturno o aproximadamente la mitad que los de Júpiter.
Según Julia Seidel, astrónoma del Laboratorio Lagrange y autora principal del estudio, este avance «abre una ventana completamente nueva en la investigación de exoplanetas».
«Es la primera vez que podemos comparar los entornos magnéticos de otros mundos, un paso clave para comprender, en última instancia, qué planetas pueden sobrevivir, conservar su agua e incluso, quizás, algún día, albergar vida tal y como la conocemos», explicó.
Con información de EFE




