Ingenio, creatividad y reciclaje para disfrazar a los niños en Carnaval

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Tras caminar por distintos mercados en el centro de Caracas y darse cuenta que el costo de los disfraces oscila entre $20 y $40, Florencia* decidió pedirle a una amiga costurera el favor para que hiciera los disfraces de sus dos hijos.

“A uno de ellos le tocó la temática de villanos y al otro, lo que los niños quisieran. Creo que porque es más pequeño”, cuenta en referencia a la vestimenta asignada por las maestras a sus hijos de 10 y dos años de edad.

Florencia gastó $20 en materiales como aguja industrial, tela e hilos, con los que podrá vestir a ambos niños. La mano de obra, por tratarse de un favor, va por cortesía de su amiga.

“Comprando los dos disfraces iba a gastar $80. Pero mandándolos a hacer me ahorré ese dinero y me quedaron materiales que puedo usar a futuro. Lo único que me quedará por hacer es algún detalle con foami porque el disfraz de uno de los niños es de villano de Los Increíbles”, expone.

Alternativas

Así como Florencia, otras madres manifestaron a Crónica.Uno que buscaron otras alternativas de bajo costo para adquirir el atuendo con el que sus hijos participarán en actividades escolares como comparsas, fiestas y elecciones del rey y la reina de Carnaval.

Las mamás coinciden en que el mismo disfraz que usarán en la escuela, servirá para otras actividades que hagan por la festividad, que este 2024 se celebra el 12 y 13 de febrero.

El del año pasado

Marina* recorrió mercados cercanos a La Hoyada, Capitolio, El Valle y Petare. En todos, los precios de disfraces de superhéroes, bomberos, policías o constructor, van desde los $30 a $45.

Para sorpresa de Marina, el disfraz de princesa para su hija, de dos años de edad, lo consiguió más barato en Unicentro El Marqués, un centro comercial ubicado en La California, al este de la ciudad.

“El de Camille (su hija) lo conseguí en $12, pero cuando me puse a buscar el de mi niño, me di cuenta que entre más grande es la talla, más caro es el disfraz”.

Por esa razón, le pidió a su hijo de cinco años que le diera varias opciones con las que pudiera buscar y resolver. Sin embargo, no consiguió un precio que se ajustara a su bolsillo.

“Lo que haré es ponerle el del año pasado. Me parecen una grosería esos precios y más siendo algo que los niños no se van a poner más que un par de veces”, critica.

Marina asegura que muchos representantes de la escuela de sus hijos rehusaron los disfraces del año anterior. Como no hay una temática obligatoria, otros padres compran franelas con el personaje elegido por sus hijos y les ponen adornos carnavalescos para hacer el atuendo más vistoso.

Los precios del Carnaval 2024 son similares a los del 2023, en el que los padres y madres recurrieron a otras opciones como alquiler de disfraces.

Comprar usado

Marina asevera que cuando buscaba disfraces en Petare, los anuncios con precios de $15 llamaron su atención. Al acercarse, se dio cuenta de que estos eran usados y por esa razón el precio era más bajo.

“No me gustaba ninguno. Me parecían bastante feos”, indica.

Pero para algunos representantes, el mercado de lo usado es la única posibilidad de hacer que sus hijos formen parte de la festividad en sus escuelas y fiestas en comunidades.

Yessica*, madre de tres niños en edad escolar, encontró el disfraz en un mercado de cosas usadas, en el kilómetro 6 de El Junquito, en el cual hasta por $5 se pueden hallar los atuendos.

“Tienen algunos detallitos, pero nada que no se pueda arreglar”.

Creatividad y ganas

Yolicet Pimentel, líder comunitaria de la organización Caracas Mi Convive, tiene un centro de reforzamiento de tareas dirigidas, en el que atiende a niños y niñas de Caricuao, desde hace dos años.

En vista de la preocupación de muchos representantes quienes le manifestaban que los precios de disfraces son muy elevados, Yolicet decidió hacerlos con materiales de reciclaje y de esta forma ayudar a las madres. Con hojas de árboles, cartones y bolsas plásticas, y con referencias que consigue en internet, lleva a cabo su iniciativa.

El resto de los implementos, como pintura al frío, foami, papel crepé, o lo que les resulte “más económico” lo entregan los padres, según sea el motivo del disfraz.

Yolicet asegura que una de las razones por las que decidió llevar a cabo el emprendimiento, que tiene un aproximado de 20 días, son aquellas madres solas, con varios niños y cuyas posibilidades de comprar varios disfraces son bajas. Su objetivo es hacer atuendos bonitos y llamativos, que puedan ser usados durante todos los Carnavales.

Con información de Crónica Uno…