A 15 días de los sismos registrados el pasado 24 de junio, el sistema de salud venezolano se enfrenta a un desafío estructural que trasciende la emergencia inicial. El Dr. Julio Castro, médico infectólogo, profesor del Instituto de Medicina Tropical de la UCV e integrante de la red Médicos por la Salud, advierte que el país está experimentando «réplicas de sanidad».
Según el especialista, este desastre natural impactó sobre una crisis humanitaria ya existente, lo que dimensiona la magnitud del problema. Aunque Castro reconoce que el suministro actual no es tan crítico como la escasez vivida entre 2018 y 2019, insiste en que se requiere un cambio profundo del sistema de salud público nacional. Antes del evento sísmico, ya existían iniciativas gubernamentales coordinadas con clínicas privadas para descongestionar las listas de espera en cirugías de cataratas, las cuales estaban arrojando resultados positivos. Sin embargo, el terremoto alteró drásticamente la operatividad y la demanda.
Financiamiento para material traumatológico
Desde el punto de vista económico y de financiamiento, Castro hace un llamado urgente a los donantes internacionales y al sector privado para redirigir los recursos. El médico resalta la necesidad imperativa de crear un fondo económico específico destinado a pacientes amputados y a la adquisición de hardware traumatológico.
Este equipamiento, que incluye prótesis, clavos, placas y tutores externos, representa un costo sumamente elevado. El especialista advierte que sin acceso a estos fondos para financiar dichos materiales en hospitales o clínicas, muchas personas quedarán dependientes de una silla de ruedas por el resto de su vida. «Mucha gente está pegada en lo hiper urgente, pero tenemos que empezar a pensar en estas otras cosas», enfatizó.
El infectólogo propone la articulación de un convenio o alianza tripartita conformada por la sociedad civil, el sector gubernamental y el Sistema de Naciones Unidas.
Con información de Fedecamaras Radio




