El proceso judicial por la muerte de Matthew Perry, la estrella de ‘Friends’, concluye este miércoles con la sentencia del asistente personal del actor, Kenneth Iwamasa, en un caso que desentrañó el tráfico de ketamina en Hollywood y abrió una nueva era de rendición de cuentas.
Perry murió el 28 de octubre de 2023, después de que Iwamasa le suministrara al menos tres inyecciones de ketamina seguidas.
El fallecimiento de la estrella, que había reconocido sus problemas de adicción en múltiples ocasiones, puso en el foco público en cómo la venta y suministro ilegal de medicinas recetadas en EE.UU. es considerado un problema de narcotráfico.
La investigación, en la que participó la Policía de Los Ángeles, la DEA y el Servicio de Inspección Postal de los Estados Unidos, reveló un entramado en el que participaron cinco personas: dos médicos (Salvador Plasencia y Mark Chavez), un contacto clave (Erik Fleming), una traficante de drogas (Jasveen Sangha), apodada ‘la reina de la ketamina’, y el asistente del actor.
Iwamasa fue el primero de los cinco imputados en llegar a un acuerdo con la Fiscalía de EE.UU. para declararse culpable de distribuir ketamina con resultado de muerte y se convirtió en el testigo más importante del caso.
Su testimonio ayudó a descubrir cómo pudo adquirir más de 50 viales del analgésico, la mitad de ellos cuatro días antes de la muerte del actor, que dio vida a Chandler Bing en la serie de ‘Friends’.
Un caso simbólico
Las autoridades que participaron en el proceso judicial han sostenido que los casos de mayor repercusión pública pueden desempeñar un papel crucial a la hora de disuadir las actividades ilícitas relacionadas con las drogas.
“Este caso (el de la muerte de Perry)… envía un mensaje claro: haremos que los narcotraficantes rindan cuentas por las muertes que provocan”, dijo el entonces fiscal federal para el Distrito Central de California, Martin Estrada, al presentar la acusación por la muerte del actor.
Por su parte, Anne Milgram, la entonces administradora de la DEA que llevó adelante la investigación, dijo en una entrevista con Face the Nation que el caso hacía parte de lo que, en su opinión, constituía “la mayor amenaza en materia de narcóticos a la que nos hemos enfrentado jamás”.
Expertos en derecho se han sumado a estas voces, el abogado litigante Andrew Pickett, con su practica en Florida, subrayó en una entrevista con CNN en 2024 que el énfasis en los casos de alto perfil como el de Perry se deben, en gran medida, a la visibilidad que estos otorgan al problema, contribuyendo a arrojar luz sobre las implicaciones más amplias de la crisis de las drogas en EE.UU.
La Fiscalía estadounidense ha recomendado una condena de unos 41 meses de prisión para Iwamasa, muy inferior a la pena máxima que enfrentaba, debido a su colaboración, que permitió sentenciar a 15 años de prisión a Sangha, la principal responsable en el caso.
A esto se suma las condenas a los médicos Chávez y Placensia, sentenciados a ocho meses de arresto domiciliario y a 30 meses de prisión federal, respectivamente.
Fleming, el contacto clave que coordinó la llegada de la ketamina hasta la casa de Perry, fue sentenciado a 24 meses de cárcel
Justicia para Perry
En la imputación, la Fiscalía dijo que a los implicados “les importaba más lucrarse a costa del Sr. Perry que velar por su bienestar”. Una acusación que Iwamassa, de 60 años, ha tratado de refutar.
En una reciente petición de indulgencia le ha dicho a la jueza Sherilyn Peace Garnett, que dictará su sentencia este miércoles, que no podía “simplemente decir que no” cuando se trataba de alimentar la adicción a las drogas de Perry, según documentos citados por TMZ.
Una versión que no ha sido aceptada por Suzanne Morrison, madre del actor, quien aseguró en una carta presentada ante el tribunal que su hijo “pagó el precio” de confiar en su asistente personal.
“En lugar de proteger a Matthew, facilitó y alentó el consumo ilegal de drogas”, advirtió la mujer a la corte.
Vía: EFE






