La Misión de Paz de la ONU en la República Democrática del Congo (Monusco) se mostró «lista» para apoyar un posible alto el fuego en el conflictivo este del país, donde el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23) combate, apoyado por la vecina Ruanda, contra el Ejército congoleño.
«Tenemos la responsabilidad de apoyar las actividades del Mecanismo Conjunto de Verificación Ampliado Plus (EJVM+) tanto logísticamente como mediante la supervisión de la seguridad. Así pues, tras algunas solicitudes adicionales, hemos proporcionado apoyo logístico y estamos listos», dijo el jefe de la Monusco, James Swan, según publicaron este viernes medios locales.
Así se pronunció tras una reunión que tuvo lugar el jueves en Kinsasa con el viceprimer ministro y ministro de Defensa Nacional de la RDC, Guy Kabombo, a quien informó sobre la planificación que se está llevando a cabo para apoyar las misiones de los sitios identificados para monitorizar un eventual cese de hostilidades.
«Estaremos listos en cuanto el mecanismo decida qué sitios visitar», añadió Swan.
El jefe de la Monusco también recalcó la importancia de este tipo de encuentros para compartir con las autoridades congoleñas sus actividades, reiterar su mandato para proteger a los civiles, realizar esfuerzos en materia de desarme, desmovilización y reintegración de los grupos armados, y apoyar la seguridad del país.
Por su parte, Kabombo deseó la «eficacia» de estas medidas para la estabilización del este congoleño, según un comunicado del Ministerio de Defensa.
El conflicto se agravó a finales de enero de 2025, cuando el M23 tomó el control de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte, y, semanas después de Bukavu, capital de Kivu del Sur, tras combates con el Ejército congoleño.
Desde que el presidente congoleño, Félix Tshisekedi, y el ruandés, Paul Kagame, firmaron el pasado 4 de diciembre en Washington un acuerdo de paz en presencia de su homólogo estadounidense, Donald Trump, que ratificó el pacto de junio de 2025 (firmado a nivel ministerial), ambas partes se han acusado mutuamente de violarlo.
Ese acuerdo se suma a los esfuerzos de mediación auspiciados por Catar entre el Gobierno congoleño y el M23, que el pasado 15 de noviembre rubricaron en Doha un acuerdo marco.
El este de la RDC, rico en minerales esenciales para la industria tecnológica, vive desde los años 90 un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la Monusco.
Con información de EFE




