El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, destacó este lunes la buena marcha económica de Brasil, con un crecimiento superior al 3 % del PIB de media en los últimos tres años, pese al contexto marcado por múltiples crisis.
Durante la inauguración de las 42. jornadas económicas germano-brasileñas que se celebran en paralelo a la feria industrial de Hannover, cuya edición de este año cuenta con Brasil como invitado, Lula enumeró retos globales como el cambio climático o la fragmentación de la economía.
“La predictibilidad, un requisito indispensable para las inversiones, es cada vez más rara y los conflictos armados cada vez más frecuentes”, dijo y lamentó que al mismo tiempo los foros multinacionales para lograr la paz y mejorar las relaciones comerciales se han debilitado.
Sin embargo, pese a todo, Brasil vive “un momento económico muy favorable”, subrayó el mandatario, que señaló que el país creció de media más de un 3 % en los últimos tres años y registró este mes de abril el mayor récord histórico de la bolsa de valores.
“Recuperamos la capacidad del Estado de formular políticas públicas con la eficiencia y los resultados que ya se han visto”, dijo y agregó que “la inflación sigue controlada y se devuelve el poder adquisitivo a las familias”.
Lula aludió también a la movilización del equivalente a 350.000 millones de dólares (297.500 millones de euros) a través del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) y a la aprobación en el Congreso Nacional de la reforma tributaria.
Destacó también la importancia para Brasil del agronegocio, el cual alcanzó un récord histórico de exportación del equivalente de 169.000 millones de dólares (146.300 millones de euros).
“En Brasil tenemos una de las matrices energéticas más limpias del mundo, con un porcentaje de renovables casi cuatro veces superior a la media global. La Unión Europea espera llegar al 50 % de renovables en 2050. Brasil ya cumplió esa meta”, se congratuló.
Lula también calificó el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE que entrará en vigor de manera provisional el próximo mes de mayo de “esencial” para mejorar el comercio y pidió al sector privado que se implique para conseguir su aprobación permanente.
“Necesitamos que los sectores favorables al acuerdo hablen más alto que los que se oponen, sobre todo en Europa. Es hora de garantizar que genere beneficios para los trabajadores, las empresas y los consumidores”, argumentó el presidente.
Lula asimismo destacó el papel de Alemania como principal socio comercial de Brasil en Europa, con un intercambio comercial de más de 21.000 millones de dólares (17.850 millones de euros) al año, una cifra que todavía está lejos de agotar el potencial de la relación y la capacidad productiva de las respectivas economías, según dijo.
Con información de EFE






