El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió este martes al Gobierno acelerar las medidas para cumplir los objetivos europeos de reciclaje de plásticos, cuyo incumplimiento supone un coste estimado de alrededor de 1.500 millones de euros anuales para Francia.
Durante un acto celebrado en París en el marco del salón de economía circular REuse Economy Expo, el jefe del Estado instó al Ejecutivo a abrir «consultas» con todos los actores del sector con el objetivo de definir acciones concretas que permitan alcanzar las metas de reciclaje fijadas para 2030.
Macron insistió en que la estrategia debe reforzarse en varios frentes, incluyendo la mejora de la recogida de residuos, el ecodiseño y el impulso del reúso, especialmente en el caso de los envases de plástico.
En este sentido, señaló que la posible implantación de sistemas de consigna (el cliente recupera dinero al devolver el envase) para botellas podría formar parte del conjunto de soluciones a estudiar.
«Creo que ahora hay que avanzar. La consigna podrá formar parte de las medidas estudiadas. Pido al Gobierno, bajo la autoridad del primer ministro, iniciar consultas para definir las acciones concretas que nos permitan alcanzar el objetivo de reciclaje en 2030», afirmó el jefe del Estado.
Macron subrayó especialmente el impacto económico del retraso en el cumplimiento de los objetivos europeos, al recordar el coste anual de 1.500 millones de euros que Francia afronta por no alcanzar los estándares exigidos en materia de reciclaje en la Unión Europea.
«Explíquenle a la gente que tenemos los medios para pagar 1.500 millones de euros a Europa cada año porque no estamos cumpliendo con las obligaciones que nos hemos impuesto», señaló Macron.
El debate se produce en un contexto en el que Francia, uno de los mayores consumidores de plástico de la UE, busca aumentar significativamente la tasa de recogida de botellas de plástico, actualmente en torno al 50 %, con la meta de alcanzar el 90 % antes de 2029, según fuentes del Elíseo.
El presidente francés incidió además en que la transición hacia modelos de reutilización también podría generar beneficios económicos, como la creación de empleo local y la reducción de la dependencia de materias primas.
Además del reciclaje, Macron también llamó a acelerar medidas concretas como la electrificación, la economía circular, el apoyo a las colectividades locales y la lucha contra la desinformación climática.
En este sentido, lamentó que la ecología se haya convertido en «un blanco fácil de los extremos» y denunció el auge de discursos populistas en torno a la transición ambiental, al tiempo que defendió que las políticas climáticas sigan guiándose por la ciencia.
Con información de EFE






