Personal de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) presentó los detalles de un plan escalonado para construir la primera base en el polo sur de la Luna. Aunque la construcción de un centro de investigación espacial que permita una presencia humana sostenida requerirá al menos una década, las misiones que colocarán sus bases tecnológicas y simbólicas se ejecutarán en un futuro próximo. El gobierno estadounidense desea que la NASA logre un nuevo alunizaje en 2028, pero actualmente la agencia enfrenta inconvenientes con los trajes espaciales, lo que podría retrasar esa misión hasta 2031.
Primera fase
La primera, de 2026 a 2029, estará dedicada a misiones robóticas de exploración y experimentación. En esta etapa, la NASA y sus socios privados probarán las tecnologías necesarias para las futuras misiones tripuladas. Según una reciente conferencia de prensa, la fase uno será especialmente activa: al menos 25 misiones y 21 aterrizajes en la superficie. Sin detallar fechas específicas, la agencia adelantó que en los próximos tres años enviará rovers, incluidos modelos tripulados para movilidad futura, drones, reactores de superficie, satélites de nueva generación y carga útil para preparar el terreno.
Una de las primeras misiones clave será la prueba del módulo Blue Moon Mark 1 Endurance en otoño de 2026. Su propósito es evaluar las condiciones de un descenso controlado y validar la tecnología de navegación y posicionamiento, aunque no transportará astronautas. Si la misión resulta exitosa, Blue Origin planea una versión tripulada hacia 2028, posiblemente con Blue Moon Mark 2.
Segunda fase
La fase dos, a partir de 2029, marca el inicio del montaje de infraestructura semipermanente y las primeras operaciones de ocupación. La NASA contempla instalar sistemas energéticos avanzados, incluidos reactores de superficie, elementos iniciales de hábitat y redes de comunicación más robustas. En este periodo se enviarán hasta 60 toneladas de carga en 24 misiones.
Tercera fase
La tercera etapa incluye el fortalecimiento y expansión de la infraestructura preexistente hasta constituir centros duraderos con rotación constante de personal. La NASA proyecta un polo sur lunar con módulos habitables, sistemas de energía confiables, redes logísticas para transporte de carga y tripulación, y el envío de alrededor de 38 toneladas de carga anual para mantenimiento y expansión.
Declaraciones del jefe de la NASA
“La base lunar será el primer puesto avanzado de Estados Unidos y la humanidad en otro mundo”, aclaró el jefe de la NASA, Jared Isaacman. “Cada misión, tripulada o no tripulada, será una oportunidad de aprendizaje a medida que regresemos a la superficie lunar, construyamos la infraestructura necesaria para permanecer allí y dominemos las habilidades requeridas para vivir y operar en uno de los entornos más exigentes y peligrosos imaginables”, acotó.
“Iremos por la ciencia, por todo lo que podemos ganar desde una perspectiva económica y tecnológica, por las innovaciones que mejorarán la vida aquí en la Tierra y para prepararnos para el futuro que inevitablemente nos espera”, concluyó Isaacman.
Con información de VTV






