Países Bajos afronta este viernes la jornada más calurosa de la ola de calor con temperaturas de hasta 40 grados en algunas zonas del país, una situación excepcional que ha llevado a emitir por primera vez una alerta roja por calor extremo, lo que ha incluido la suspensión de clases, la cancelación de festivales y la reducción de servicios ferroviarios.
La alerta roja, emitida por el Instituto Meteorológico Neerlandés (KNMI), afecta a gran parte del país y permanecerá en vigor hasta la noche de este viernes, cuando se espera que sea rebajada a nivel naranja, aunque los avisos por altas temperaturas continuarán, al menos, hasta el domingo.
Según el KNMI, las temperaturas oscilarán entre los 33 y los 36 grados en las provincias del norte y el oeste, mientras que en el interior se moverán entre los 36 y los 39 grados, con máximas locales de hasta 40 grados.
El organismo advirtió además de que la combinación de calor y humedad aumenta el riesgo de deshidratación, sobrecalentamiento y golpes de calor.
Países Bajos ha registrado la pasada madrugada su noche más calurosa desde que existen mediciones meteorológicas nacionales, con temperaturas nocturnas que no han bajado de los 24 grados.
Las consecuencias de la ola de calor ya se dejan sentir en distintos sectores: numerosos colegios han decidido no abrir este viernes por motivos de seguridad; los exámenes y actividades previstas han sido aplazados; y se han organizado servicios de acogida para los menores que no puedan permanecer en casa.
La empresa ferroviaria NS también ha reducido la frecuencia de trenes en varias de sus principales líneas hasta el sábado debido al riesgo de averías por sobrecalentamiento de los trenes, especialmente los de dos pisos, cuyos componentes pueden fallar cuando las altas temperaturas se prolongan también durante la noche.
Por su parte, la autoridad de infraestructuras Rijkswaterstaat ha recomendado evitar los desplazamientos por carretera salvo que sean imprescindibles y ha activado un protocolo especial para asistir con mayor rapidez a los conductores que sufran averías, además de reorganizar los turnos de sus inspectores para reducir su exposición al calor.
Las altas temperaturas también han obligado a mantener cerrados varios parques de atracciones y a cancelar eventos multitudinarios, como el festival de música electrónica Defqon1, que esperaba reunir a decenas de miles de asistentes durante el fin de semana, pero fue suspendido tras considerarse insuficientes las medidas adoptadas para hacer frente al calor.
Las autoridades también han cancelado el desfile nacional del Día de los Veteranos, previsto para este sábado en La Haya, siguiendo la recomendación de no celebrar actos al aire libre.
Con información de EFE




