Medio centenar de psicólogos expertos y repartidos en tres turnos rotatorios ofrecen calma a los afectados por la serie de terremotos que ha sacudido Granada desde hace casi una semana, personas con angustia, ansiedad y sensación de desprotección a los que ayudan a no sobrepensar con herramientas sencillas.
Buscar un lugar refugio dentro de la casa, trabajar en el control de la respiración y validar los sentimientos de angustia y miedo son algunas de las herramientas que utilizan los psicólogos para cimentar el bienestar que los terremotos han robado a decenas de personas.
El temblor de intensidad 5 y epicentro en Gójar (Granada) registrado en la madrugada del sábado activó una nueva serie sísmica en la vertiente sur de la Vega de Granada, pero también removió sentimientos de temor, dificultades para controlar el sueño, ansiedad y otros problemas de salud mental.
Especialistas en desastres
El Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental (COPAO) mantiene, en colaboración con Emergencias 112 Andalucía, un servicio de atención psicológica a las personas afectadas por estos seísmos, una línea con cerca de medio centenar de profesionales de cuatro provincias que buscan sostener a los afectados.
El servicio lo atienden profesionales del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED), especialistas en la atención ante este tipo de situaciones como Fatima Zahra Lajaj Rghioui, con quince años de experiencia en acciones similares.
Ella está al otro lado del teléfono gratuito 900 102 513 para servir de viga emocional y reforzar la salud mental que, para muchas personas, se ha tambaleado con los reiterados terremotos.
Miedo y angustia
«La mayoría de la población tiene miedo, mucha angustia, ansiedad, trastornos del sueño, sensación de desprotección, y también hay una parte que está sufriendo trastorno postraumático», explica a EFE esta experta.
Ese trastorno postraumático se activa por haber pasado situaciones similares, para muchos afectados por recordar el enjambre sísmico que ya afectó a la Vega de Granada en 2021.
Lajaj Rghioui cuenta que, en el inicio de esas llamadas, que duran de media unos 40 minutos aunque se adaptan a la necesidad de cada persona, la labor de los expertos es ofrecer herramientas psicológicas para que puedan gestionar ese nerviosismo y la sensación de angustia o de miedo.
«Herramientas como trabajar en el control de la respiración, tener un lugar de refugio dentro de las casas que les dé seguridad, y pautas sobre qué hacer ante un terremoto», relata.
Menos exposición y más validación
Con esas pautas y ante un nuevo temblor, los expertos recomiendan ir a ese lugar refugio de casa y esperar a que todo se calme, pasar tiempo acompañados de familia o amigos y evitar la exposición constante a datos o imágenes.
«Muchas personas ya habían visto imágenes o tenían información de los terremotos de Venezuela y Colombia, ya estaban expuestos a la sensación, y ahora están un poco exaltados. Viven una experiencia dentro de otra, una verídica dentro de la otra a la que estaban expuestos», narra esta psicóloga.
Para reducir el impacto negativo, recomienda alejarse de redes sociales y de vídeos y hacer planes para evitar sobrepensar, tener la mente ocupada en cosas como el deporte, la música o la familia, cada cual según sus gustos.
«También es muy importante validar las emociones. Gente que te cuenta que mi padre lo lleva bien y yo no, y eso por qué, y si es porque estoy loca… Cada uno es de una manera y sentir miedo es lo más normal», añade Lajaj Rghioui.}
Hablar con los niños
Y todo esto que se aplica a los adultos tiene también una versión infantil para ayudar a los más pequeños de casa que, «aunque tienen mejor mecanismo de adaptación», también sienten la serie sísmica.
«Aunque reaccionan más rápido que los adultos, hay que prepararlos», recomienda la psicóloga del COPA, que pide hablar con los niños porque «meterlos en una burbuja» rodeada de caos no sirve.
Si los niños ven cambios en casa, como a la madre más nerviosa o a una hermana encerrada en el cuarto, y no entienda qué pasa, empiezan los problemas.
«El miedo es normal, nos protege. Hay que exponerle y explicarle lo que pasa, que tenga su espacio y pueda llorar», detalla Lajaj Rghioui.
Esta psicóloga experta apunta que, cuando la tierra deje de temblar, habrá gente que vuelva a su vida normal y otra que guarde secuelas y mantenga sensaciones que no se van con el tiempo, por lo que será entonces importante tratar con un profesional que sea soporte. Mientras, desde el COPAO siguen al otro lado del teléfono.
Con información de EFE




