Las reparaciones aprobadas en una segunda fase de la revisión tras el doblete sísmico no pueden asumirse de forma empírica o ligera por albañiles, sino que deben ser supervisadas por ingenieros bajo lineamientos estrictos, informó este miércoles el ministro de Transporte y presidente de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de la Infraestructura de Viviendas, Francisco Garcés.
«Las reparaciones de una estructura dañada por un sismo tienen que ser hechas por un profesional de la ingeniería bajo alineamiento estricto. Esto no puede ser hecho por un albañil, por alguien que no tenga el conocimiento para la reparación, porque vamos a tener reparación y reforzamiento», dijo en una entrevista ofrecida al Circuito Éxitos.
El funcionario desagregó la cifra de 60.785 viviendas evaluadas tras los terremotos, según el reporte oficial semanal, y apuntó que 25.676 hogares tienen etiqueta verde, es decir fueron calificadas como habitables, mientras que 14.296 estan en color amarillo, lo que quiere decir que tienen restricciones y daños. Un total de 11.082 casas están catalogadas en alto riesgo (color rojo).
Garcés explicó que las viviendas con daños severos pasan a una segunda fase que ya está en ejecución, donde se realizan inspecciones detalladas para medir profundidades de grietas y diseñar un proyecto técnico formal que debe ser documentado y entregado obligatoriamente a las alcaldías para la obtención de los permisos respectivos.
Sobre los hogares en rojo ubicados en Caracas, La Guaira y Miranda, indicó que 4.979 corresponden a casas (viviendas de menos de tres pisos) y 3.224 a edificios (estructuras de más de cinco pisos), mientras que en la categoría amarilla se ubican 7.781 casas y 5.465 edificios.
“Cuando estamos dando estas cifras, estamos hablando de cifras de dimensiones muy importantes, las cuales requieren en este momento la aplicación de otros protocolos. Una vez establecido el color que tú tienes, hay que pasar a una fase de reparación”, dijo.
El ministro hizo un llamado a la ciudadanía a priorizar la seguridad por encima de la premura de retornar a los hogares: «Yo sé que todos queremos irnos inmediatamente a nuestros hogares, pero también tenemos que saber que tienen que ser lugares que estén certificados y seguros».
Para respaldar este despliegue técnico, el gobierno ha contado con la participación de más de 3.000 ingenieros y arquitectos venezolanos alistados, además del intercambio con más de 12 delegaciones científicas e investigadores internacionales provenientes de Chile, México, Japón y universidades de Estados Unidos y Europa, quienes estudian el fenómeno en el país, informó.
Explicó que el fenómeno que los venezolanos vivieron el pasado 24 de junio consistió en dos sismos principales: uno de magnitud 7.2 en Yaracuy y otro de magnitud 7.5 con epicentro frente a La Guaira.
Al respecto, detalló que este último se trató de un sismo de «campo cercano» con una ruptura longitudinal de más de 200 kilómetros que generó una propagación de ondas muy perpendicular y un potente «pulso», el cual comparó con un gran empujón o una zancadilla capaz de ejercer una demanda destructiva extraordinaria sobre las estructuras, superando las previsiones de las normas de diseño.
Con información de Bitácora Económica




