La Cámara Venezolana de la Construcción (CVC), junto a la Cámara Petrolera de Venezuela (CPV), anunciaron la activación de un plan de contingencia nacional. El objetivo de ambas organizaciones gremiales es sumar esfuerzos, junto con el sector público, para atender a las zonas afectadas por el terremoto del pasado 24 de junio.
Gustavo García Carrasquero, presidente de la CVC, indicó que los aportes del sector se encaminarán a la segunda fase de respuesta ante la crisis. Es decir, luego de que los trabajos de rescate se culminen en las zonas afectadas. «Esta segunda fase consiste en incorporar equipos de línea amarilla para retirar escombros, limpiar y demoler aquellas estructuras que no sean recuperables», puntualizó García.
Por maquinaria de línea amarilla se conoce a los bulldozers, martillos hidráulicos, retroexcavadoras y demás máquinas pesadas usadas por el sector de la construcción. De hecho, García indicó que la organización gremial ha calculado que se necesitarán entre «100 y 150» de estos aparatos.
García también señaló que le han presentado al ejecutivo nacional su iniciativa con el objetivo de coordinar la provisión del combustible para que las máquinas puedan operar. En este sentido, el gremialista valoró de forma positiva la respuesta de los organismos competentes.
Igualmente, el presidente de la CVC explicó en Fedecámaras radio que han abierto un registro para los empresarios del sector de la construcción. La idea es que los empresarios que deseen participar se inscriban y se tenga una data más precisa sobre los equipos disponibles.
Las empresas interesadas pueden rellenar el siguiente formulario: https://cvcemergencia2026.netlify.app/
Con información de Fedecámaras Radio




