Los trabajadores de las empresas básicas de Venezuela esperan ser tomados en cuenta en los procesos de discusión ante cualquier posible privatización de las industrias estatales estratégicas cuya recuperación en la actualidad, a diferencia del sector petróleo, no ha sido planteada en medio de la apertura a inversionistas extranjeros.
“Estamos claros que la industria siderúrgica y empresas básicas de Guayana necesitan dinero. Estamos claros y de acuerdo en que se privaticen, pero eso debe llevar a considerar cómo van a quedar los trabajadores porque aquí existe una Ley de Privatizaciones que está vigente y debe respetarse”, recordó el trabajador (jubilado forzosamente) y dirigente gremial de Sidor, Carlos Ramírez.
Como él, varios trabajadores coincidieron en la necesidad de promover el rescate y la inversión en la industria siderúrgica del país, pero sin que esto implique la exclusión de los trabajadores que son los que mantienen la escasa producción que se genera hoy en día.
Para el secretario general del sindicato de Ferrominera del Orinoco (Sintraferrominera), Rubén González, la importancia de los trabajadores recae en que son ellos los que llevarán “el engranaje de la producción” en caso de cualquier plan de recuperación de este sector, por lo que deben ser escuchados y consultados.
“Hasta el momento, en las empresas básicas de Guayana lo que hay son expectativas, pero nada concreto. Y lo más importante es que, si viene una privatización sea concertada con todos los trabajadores y con la dirigencia sindical, para ver, en este caso, cómo quedan los trabajadores dentro de esos acuerdos”, expresó.
González coincide con Ramírez en que debe respetarse el marco legal ante cualquier posible privatización, sobre todo las contrataciones colectivas y la reivindicación de sus salarios.
Hace falta seguridad jurídica y laboral
Ramón Gómez, secretario general de profesionales de la Corporación Venezolana de Guayana (Casa Matriz) y miembro del Sindicato Unión Nacional de Empleados Públicos de la CVG (Sunep CVG), explicó que antes que pensar en la privatización es necesario generar la seguridad jurídica necesaria en las empresas básicas para atraer a los inversionistas, así como un fortalecimiento de la plantilla laboral con mejores sueldos y beneficios.
“Es necesaria la privatización, pero siempre tomando en cuenta a los trabajadores, a los dirigentes de los trabajadores, a los sindicatos, para que la privatización marche de manera correcta. No podemos hablar de privatización solamente hablando de inversión y producción sin tomar en cuenta el factor humano”, destacó el dirigente que, como otros líderes sindicales de las empresas básicas, fue jubilado de forma forzosa -según dijo- como una retaliación por su trabajo como líder laboral.
En este sentido, la representación gremial en las empresas básicas rechaza que cualquier discusión sobre cambios en la industria sea con un “cuadro cerrado entre empresarios, inversionistas y el gobierno que esté en ese momento”.
Jean Carlos Franco, trabajador de Sidor con 16 años de experiencia y miembro del Movimiento de trabajadores Unidad de la Coincidencia, con presencia en varias empresas básicas, también añadió que es necesario, antes que nada, sincerar quienes administrarán los recursos que lleguen para impulsar el trabajo en estas compañías del Estado.
“La situación en Sidor sigue siendo la misma porque todavía sigue administrada por estos personeros del gobierno, que lamentablemente no han podido equilibrar o aumentar lo que es la productividad de la empresa (…) No se le puede dar más capital y presupuesto a las mismas personas que han acabado con el aparato productivo de Ciudad Guayana”, planteó.
Con información de Bit acora Económica






