Después de 19 días de intensas labores de búsqueda, los equipos de rescate encontraron los cuerpos del niño Fabio Bastardo, de 9 años, y su madre Kiriaki Navarro dentro de los restos de las Residencias Tahití, ubicadas en Caraballeda, estado La Guaira.
El caso del pequeño Fabio generó conmoción entre familiares, rescatistas y ciudadanos, quienes mantuvieron la esperanza de hallarlo con vida durante casi tres semanas.
Los trabajos se concentraron en las Residencias Tahití, uno de los puntos más afectados por los movimientos sísmicos que sacudieron principalmente al estado La Guaira.
Francisco Bastardo, padre del niño, permaneció junto a sus familiares en el lugar del colapso mientras avanzaban las operaciones de búsqueda.
Durante ese período, allegados informaron sobre posibles señales provenientes del interior de la estructura, lo que mantuvo activa la esperanza de un rescate positivo.
La historia de Fabio trascendió las fronteras venezolanas y recibió atención de personas que siguieron con expectativa el desarrollo del operativo.
El edificio ubicado en Caraballeda se convirtió en uno de los escenarios más críticos tras el doble terremoto del 24 de junio. La estructura sufrió graves daños y requirió una compleja intervención por parte de los organismos encargados de la recuperación.
El caso se convirtió en uno de los episodios más dolorosos registrados tras los movimientos sísmicos que afectaron la entidad, puesto que su padre nunca descansó hasta volverlos a ver y es que además, según comentan allegados a la zona ambos cuerpos fueron encontrados abrazados.
Con información de 2001…




