Tres personas han muerto desde ayer en Rumanía en relación con la ola de calor que ha puesto al país en alerta roja, con máximas de hasta 41 grados, y ha llevado a las autoridades a suspender las pruebas de acceso a la Universidad.
Un pastor de ovejas de 56 años falleció el domingo por la noche en Iași, este del país, debido a un golpe de calor durante la noche, mientras dormía en el campo, aunque los médicos no descartan que sufriera un trastorno cardiovascular o cerebral previo.
Otras dos personas, una de ellas una menor de 17 años, se ahogaron mientras intentaban refrescarse en estanques o lagos.
El Ministerio de Educación ha retrasado del martes al miércoles la prueba de acceso a la Universidad, debido a las altas temperaturas.
La ola de calor ha provocado un aumento de las llamadas a los servicios de emergencias.
Casi toda Rumanía se encuentra bajo alerta roja por calor desde este lunes por la previsión de que las temperaturas máximas lleguen a entre 35 y 41 grados, un grado por debajo del máximo de junio, registrado en 1938.
El calor será especialmente extremo en el oeste, centro y norte del país y el estrés térmico se verá acentuado por una elevada humedad en el ambiente.
Durante la noche se esperan temperaturas de entre 17 y 25 grados.
La temperatura máxima jamás medida en Rumanía fueron los 44,5 registrados en agosto de 1951.
A partir del martes aumentará la inestabilidad atmosférica, especialmente en las zonas montañosas, con lluvias torrenciales, vientos fuertes y tormentas, mientras que el miércoles la alerta por calor baja a nivel naranja en gran parte del país.
El Ministerio de Sanidad ha emitido varias recomendaciones, como beber abundante agua, incluso sin esperar a tener sed, evitar la exposición al sol entre las 11.00 y las 18.00 y cuidar de los más vulnerables, como niños, ancianos o personas con discapacidades.
Con información de EFE




