Un investigador de la Universidad Clemson, en Estados Unidos, y del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) de Ecuador describió 18 nuevos géneros y 339 especies de escarabajos ‘Pselaphinae’ en diversas zonas de nueve provincias del país andino.
Michael S. Caterino desarrolló su investigación a partir de colecciones científicas existentes y nuevas expediciones de campo realizadas en distintas regiones de Ecuador, y uno de los hallazgos más destacados es que la gran mayoría de las especies fueron encontradas en un único sitio de muestreo.
Según el Inabio, esto indica «altos niveles de endemismo local y una extraordinaria diversidad biológica concentrada en áreas relativamente pequeñas».
El Instituto señaló que hasta hace pocos años, el conocimiento de este grupo de escarabajos en el país era «extremadamente limitado», que apenas una especie había sido reportada formalmente en la década de 1940 y actualmente no superaban la docena de especies registradas.
Sin embargo, investigaciones realizadas en sitios como la Estación Científica Yasuní, en la Amazonía ecuatoriana, ya sugerían que la diversidad real podría ser cientos de veces mayor.
«Los resultados del nuevo trabajo confirman esas sospechas, y en esta investigación se documentaron especies pertenecientes a numerosos linajes y describieron géneros completamente nuevos para la ciencia», añadió el Inabio.
El estudio señala que muchos de estos organismos miden apenas unos pocos milímetros de longitud, pero desempeñan funciones ecológicas fundamentales en los procesos de descomposición y reciclaje de nutrientes en los ecosistemas forestales.
Los escarabajos fueron encontrados en los bosques nublados de las provincias andinas de Pichincha, Tungurahua, Carchi y Cotopaxi y en la amazónica Napo; en bosques costeros de Guayas, Manabí, Santa Elena y Esmeraldas; y también en las tierras bajas amazónicas y en páramos de alta montaña.
Los bosques nublados andinos en específico albergan comunidades de insectos altamente especializadas y con distribuciones geográficas muy restringidas, lo que significa que la pérdida o degradación de estos hábitats podría provocar la desaparición de especies que no existen en ningún otro lugar del planeta.
La investigación destaca que este trabajo apenas representa una primera aproximación a la verdadera diversidad de los Pselaphinae en Ecuador, y demuestra que incluso grupos de organismos pequeños y poco visibles pueden esconder una enorme riqueza biológica.
Con información de EFE




