El Gobierno de Estados Unidos confirmó que los medicamentos y suministros médicos enviados a Venezuela fueron entregados al Ministerio de Salud, en respuesta a denuncias de gremios y organizaciones que han cuestionado su paradero tras su llegada al país.
De acuerdo con la información suministrada por el Departamento de Estado a NTN24, la asistencia humanitaria fue canalizada con apoyo de organismos internacionales y con recursos asociados a Venezuela, dentro de esquemas de cooperación establecidos para la adquisición de insumos básicos.
El organismo estadounidense precisó además que, en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y otras entidades, se verificó la entrega de los suministros a la autoridad sanitaria venezolana, encargada de su posterior distribución.
La primera remesa de este tipo de ayuda arribó en febrero, poco más de un mes después de la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense, según se ha informado previamente. En ese momento, el Departamento de Estado indicó que se trataba de más de seis toneladas de insumos médicos prioritarios destinados al sistema de salud venezolano.
Posteriormente, se registró el envío de un segundo lote de aproximadamente 65 toneladas de suministros, lo que elevó el total a unas 71 toneladas de material médico, según datos difundidos por autoridades estadounidenses en redes sociales.
La entrega de estos cargamentos se realizó con la participación de funcionarios diplomáticos estadounidenses en Caracas y representantes del entonces esquema de interlocución con Venezuela, en actos que fueron divulgados públicamente en su momento.
Sin embargo, la llegada de la ayuda ha estado rodeada de denuncias de distintos sectores del ámbito sanitario venezolano, que aseguran no haber recibido los insumos anunciados y cuestionan su distribución en los principales centros hospitalarios del país.
Gremios médicos han advertido además sobre el deterioro del sistema hospitalario, con altos niveles de desabastecimiento, fallas en servicios básicos e interrupciones en áreas críticas como quirófanos y diagnóstico, lo que agrava la atención de pacientes en distintas regiones.
En paralelo, voceros del sector salud han reiterado que no tienen constancia del uso de parte de los insumos anunciados públicamente, lo que ha reavivado el debate sobre la trazabilidad de la ayuda internacional en el país.
Con información de Sumarium






