Durante la 224° Sesión del Consejo Ejecutivo de la Unesco, el diplomático venezolano Rodulfo Pérez lanzó una alerta sobre los efectos tangibles que genera la desinformación en el mundo digital.
En su intervención ante el organismo internacional, Pérez sostuvo que las campañas de manipulación informativa no se limitan a distorsionar la realidad virtual, sino que logran incidir directamente en la vida de las personas, la estabilidad entre naciones e incluso en la continuidad de los ecosistemas sociales. Según el representante, estas prácticas buscan deliberadamente “socavar la institucionalidad democrática de los pueblos del mundo”.
El funcionario aprovechó su participación para describir el caso venezolano como un ejemplo extremo de este fenómeno. Afirmó que su país ha sido sometido durante más de una década a una “agresión multiforme” a través de narrativas falsas, algo que calificó como el asedio comunicacional “más prolongado de la historia contemporánea”, especialmente grave en una nación que “nunca ha estado en guerra”.
La advertencia del diplomático puso sobre la mesa la necesidad de que los organismos multilaterales presten mayor atención a cómo los contenidos engañosos pueden convertirse en amenazas concretas para la democracia y la convivencia pacífica entre los pueblos.
Con información de Sumarium






